Chispa de Dios

A Alberto James Acereda

Como chispa de Dios por las estrellas

has llegado a la vida

en mayo veintinueve, dos mil nueve,

veintidós tras las seis,

sol en la tarde y alto ya el horizonte.

De blanco azul y luna se ha vestido

por ti la noche toda de Arizona,

la misma que ya vieran Coronado

y aquel fraile de Niza.

Treinta y tres latitud, con norte veinticinco,

longitud ciento once,

cuarenta y nueve oeste.

Géminis en el sol, ascendente en Escorpio,

tú vida empieza hoy a contar ya su historia.

Haz el bien y confía que Dios está contigo,

pues a tu primer nombre, que ya es cuarto,

va añadido también el del apóstol.

    Chispa de Dios