De la luz hallada

A Joanna

No apagues más la Luz, deja que brille

al calor de tus manos y las mías.

Que seamos, unidos,

un centro de expresión de la Primaria

Voluntad hacia el Bien.

Que a través de nosotros tome forma

infalible la Sabiduría

de pensamiento y de palabra.

Que su Perfecta Ley nos ilumine

por el camino de la Vida.

Que extraigamos espíritu y materia

de los inagotables

ríos de su Esplendor y su Sustancia.

Que sea toda nuestra y para siempre

la vida en el Amor más anhelado.

Que mi semilla sea, Joanna, toda tuya,

noble fruto en tu vientre

de nuestra unión divina y verdadera.

    De la luz hallada