A Irene, recién llegada
A Irene Borbón Acereda
Irene, tú que vienes
del extenso secreto de la noche,
tú que llegas con rosas al mundo y a la vida
recibe desde aquí
la primavera sabia de tus días.
Prepárate al dolor y a las envidias,
a la lucha diaria
entre gentes sin nombre y sin vergüenza;
hazte fuerte en ti misma,
sé mujer y sé buena.
Que quienes te conozcan
encuentren en tu alma la alegría,
que ya hallarás tú misma
la hiel por los rincones.
Que tu existencia sea
tan bella como tú, recién llegada,
Irenea de paz en tu camino.





