A un poeta mayor
A Manuel Mantero
Poeta y hombre a quien no olvido nunca,
perdón por mi silencio,
por toda esta distancia y lejanía:
ejemplo ha sido usted en arte y en nobleza.
Hoy entiendo mejor algunas cosas,
sus versos, sus palabras y su gesto.
Hoy comprendo su ausencia de azahares,
entre misas solemnes y lámparas comunes,
de Deucalión memorias y de fiestas.
Esta mi luz hallada va a su nombre,
de Kether a Malkuth, como homenaje.
Es la última cosa que le falta
a la paz de mi vida.
Que estos mis versos de aprendiz poeta
traigan recuerdo de esos años en Georgia.
Ellos siguen en mí,
con su enseñanza toda,
con su honesto equipaje
y con su nombre sabio y contenido.





