Farsa de tus ojos
Tus mentiras de hoy son las mismas de entonces
aunque yo nunca supe que en tu luz hubo engaño.
Alguien me ha relatado la farsa de tus ojos,
los mismos que estos años celebré entre poemas.
Aquí, frente a las olas, dorado por la brisa,
mezclando sol y yodo con lágrimas y arena
escribo estos renglones de dolor traspasados
como humilde consuelo de mi voz pateada.
Siempre tuve tu imagen poblando mi horizonte,
siempre honré tu retrato aun cuando estabas lejos;
siembre busqué tu puerto, tu alma y tu andamiaje.
Nunca quebré la dicha del pacto que sellamos,
ni permití que el tiempo borrara tu presencia.
Nunca abrí mi ventana al aire de otras pieles
ni dejé que las millas me hicieran olvidarte.
Por eso ahora te escribo, aunque nunca esto leas,
para mojar en tinta mi corazón helado.





