La paz de los senderos

A Amparo Navarro Zaldívar

Ahora que no estás entre nosotros,

cuando conoces ya la paz de los senderos

y descansan tus ojos de lo oscuro del mundo,

cuando aquí nos quedamos,

con cuidados y luchas,

sin hallar todavía ni de dónde ni adónde,

sabrás que te pensamos:

que los días no pasan sin flor de tu recuerdo,

que está alegre tu casa

y tu ventana abierta mirando la ribera.

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