Nada es para siempre
A Alberto Acereda Martínez
Nada es para siempre,
ni la cigüeña blanca de La Rioja
ni aquel dorado azul mediterráneo,
ni los arcos de Georgia,
ni la nieve en Virginia,
ni será tampoco para siempre
mi vida en los saguaros de Arizona.
El siempre es un engaño
y el aquí es una hoguera donde el Arte
nos salva de la quema.





