Quedarán mis palabras

Es la hora de darle un soplido a la vida,

de no tragar saliva por tener que partir,

de aceptar que estoy lejos pero tú estás conmigo,

que los días se pasan apenas sin vivir.

Es la hora de no querer quedarse,

de no contar las sílabas sino decirte a ti

que mañana regresas y te estaré esperando

para volvernos juntos en tarde a compartir.

Mis versos no son cuentos de poetas malditos,

yo nací enamorado de la vida y de ti,

te aguardé tanto tiempo pues supe que habitabas

tras la brisa salada del mar donde viví.

Hoy convengo contigo que el aire es más hermoso,

que la muerte se entiende volando junto a ti,

que en estas horas dulces de paloma y de nube

te escribo en el futuro y en la dicha de mí.

Y cuando ya no quede de nosotros ni un eco,

cuando hayamos cruzado de la ribera el fin,

quedarán mis palabras para que todos sepan

cuanto amé, cuanto quise, cuanto por ti yo fui.

    Quedarán mis palabras