Autobío
A Carmen Diez Escudero
Me nacieron en viernes y en enero,
en Calagurris Iulia, vieja Castilla,
judería y capilla, mercadal, río Ebro.
Yo soy quien esto escribe
a fin del siglo veinte,
frontera en Nueva España, hoy Arizona.
Quienes quieran leer este llanto
acuérdense de mí,
de que existí algún día,
que dejé cicatrices en mis versos,
que me hincaron puñales en la cara,
que tuve varias vidas
y en todas me pegaron en la espalda.
Acuérdense también
de que soñé escribir otros poemas:
los que nunca llegaron
a falta de vocales
y más vidas.





