Destierro voluntario
A Nick Economy
Este destierro mío, voluntario,
me está doliendo tanto y tan adentro
que me revuelvo todo y en mi centro
busco el fuego fatal de mi incensario.
En mi mundo no hay nada necesario
y al andar mi cañada ya no encuentro
placer en flor alguna ni ya entro
al cálido portal de otro sagrario.
La noche es más propicia a mi descanso
y con el sueño olvido la conciencia
de este cuerpo que arrastro con paciencia,
resignado a vivir, sumiso y manso,
con mi dolor de secular presencia,
con asco y náusea de mi humana herencia.





