Labrador de memorias
A Rafa González
Vas poema a poema labrando tu memoria
para que un día algunos conozcan lo que fuiste,
cuanto doliste a solas olvidando el embiste
del toro que a diario fue forjando tu historia.
Los días van pasando y te cubren sin gloria
y tu verso prosigue dictando lo que hiciste
en todas esas horas cuando el fuego encendiste
de la ilusión eterna por conquistar la euforia.
Tu pensamiento es obra del Dios más escondido
cuya prueba te impone la labor y la llana
virtud del entusiasmo, la ilusión y la rosa.
Tu sacrificio de hoy te traerá algún mañana
la venganza del día que en soledad, prendido,
te naciera este verso de tu carne y la fosa.





