Llegados a este punto
A Ángel Arévalo
Llegados a este punto,
conscientes de la inutilidad del dólar
prosigamos mirando las estrellas
y aguardemos que el sol nos resucite.
Si bien lo contemplamos
acordaremos todos que el sol es necesario
para buscar la sombra al mediodía,
para beber del río
y sobre todo
para quemar billetes en la hoguera.





