Pensamiento del tiempo
A Elvira Alarcón
¿Y a qué indagarle al tiempo
una razón primera?
Insistes en pensar cada mañana
qué hace tu piel, tu hueso en este río,
eco sin voz de tu ser desterrado.
No añadas peso a tu pensar diario:
estás donde los dioses te reclaman,
otro serás cuando su idea quiera.
Goza de tu presencia aquí,
nada sabe tan dulce
como sentirse vivo.
Quiebra la sombra, crea,
fecúndate en el verso, sé tú mismo el poema
hasta encenderte en sílabas y acentos.





