Siempre doliente
A Carmen Calero
¿Por qué siempre doliente
vagas entre la niebla de esta tierra?
¿Por qué siempre lejano de la rosa,
le cuentas a la piedra
el dolor de tus horas?
¿Es acaso tu pena
mayor que la del otro,
más amplia que la guerra
de huérfanos heridos y de sangre,
más larga que el que espera
sin un pan en la boca?
¿A qué tanto lamento y tanta queja?
Es al hombre un insulto tu diaria protesta
y a Dios que te permite
poblar este planeta.





