Bajo la blanca lámpara
A Philip Sweet
Bajo la blanca lámpara que brama
esta visión anclada y casi ausente
vuelvo a dejar que el verso me alimente
con la música astral que da su llama.
Con la música aquélla que encarama
memorias de otro siglo y otra gente;
el mismo aliento siento diferente,
la misma blanca luz que me reclama.
Y me llega en la noche lo olvidado,
y sé de la existencia de otras vidas,
y en otra carne encuentro mi costado.
Hoy recuerdo otro gesto y otro estado,
el pretérito entiendo en las heridas:
he llegado a este siglo reencarnado.





