Catársis de mi verso
A Javier Rubio
Cada vez que me duele vivir y no estar muerto
me acerco hasta vosotros.
Os engendro en mi ser hasta haceros poema,
con mi gesto más pleno y verdadero.
Y me voy con vosotros
y en vuestro ritmo huyo
de este atroz terremoto de la vida,
febril la carne y pasajero el hueso.
Salís nuevos algunos y otros viejos,
pero todos poblados de mi fatal ausencia,
que es el costado herido en que os germino.
Mientras mi pozo os críe y os refresque
seguiré vivo aquí
bebiendo vuestra agua y vuestra tierra.
Cuando sequéis el pozo,
tras vosotros iré
desnudo de mis días
y mis ojos.





