Para alegrar y comprender la vida
A Florentino Portero
Para alegrar y comprender la vida
seduce a Dios con un vaso de vino,
sangre del hijo, sufridor divino
de tanto duelo y llama prohibida.
Yo sé que existes lejos de la herida,
lejos del llanto negro, vespertino,
yo sé que pueblas el blancor marino,
Dios de las cumbres, dádiva escondida.
Ven hasta mí sin sacrificio humano,
olvida tu sufrir por mi linaje,
llégate hasta la fiesta donde habito.
No temas más por mí, toma mi mano,
sé al fin mi compañero en este viaje
y alcancemos los dos el infinito.





