Yo le digo a la noche
A Javier Bozalongo
Yo le digo a la noche que perdone
mi refugio diario entre su sueño,
mi partir del instante siendo dueño
de esta irrealidad que me compone.
Hay un perfil de hoja donde pone
su flauta el árbol y su nota el leño,
mientras duermen las almas y en el ceño
melodía a la noche un suspiro propone.
Y en el suspiro nace aquel secreto,
el arcano que marca toda vida,
y el que ofrece sentido a nuestra ida.
Y todo queda nuevo y todo quieto
entre los cuerpos de la noche huida
junto a los perros que la Muerte anida.





