De dioses y hombres

A Gorka Labarga

El hombre nunca alcanza

el Gran Secreto.

Como la madre al niño

la lluvia duerme al monte

y hay en sus alboradas

sol y rocío.

Al romperse el misterio

brillan las hojas,

teñidas por el agua

de la mañana.

Los hombres y los campos

se divinizan

y el rayo envía raudo

Rammán terrible.

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