Grata presencia
A Alberto y María Jesús
Y os miro un día más,
en el papel brillante y colorido
donde brindan mis ojos
presencia eterna a vuestra imagen viva.
Dos sonrisas de amor cubren los rostros
de vuestro paternal cuidado,
mientras el mar medita en la bahía
para seguir mañana con sus olas.
Dentro de muchas lunas y mareas
os miraré otra vez
en el papel gastado y amarillo
con la grata presencia del recuerdo
y la confirmación del alma
en lo probable.





