Otro día más
A Petra Extremiana
Y llegas otra vez ante la mesa
para brindarle al tiempo un homenaje
mientras tu cabellera se marchita
y con el día crece tu impaciencia.
Te vuelcas ante un libro
castigando tus ojos,
negándoles paisaje y primavera.
Envejece tu ser ante el teclado
que en cada pulsación dibuja un mundo
de letras, adjetivos y pronombres.
Y sigues otra tarde machacando
las mismas cosas con vocales nuevas,
y el sol se oculta
abriéndote a la noche
para que con la luna te renueves.





